Te acompañamos en el proceso de insolvencia para negociar tus deudas, suspender los cobros y construir un plan de pago acorde a tu realidad.
La insolvencia es un mecanismo legal que permite negociar tus deudas con todos tus acreedores, suspender los procesos de cobro y establecer un plan de pago viable, según tu capacidad financiera.
Para personas naturales no comerciantes y pequeños comerciantes, el proceso se rige por la Ley 2445 de 2025 y su normativa aplicable.
Para personas con deudas de consumo, créditos y obligaciones civiles que no desarrollan una actividad comercial.
Para quienes desarrollan una actividad comercial a pequeña escala y cumplen con los requisitos de la Ley 2445 de 2025.
Para personas jurídicas que requieren reestructurar sus obligaciones a través del régimen de insolvencia empresarial (previsto en la legislación vigente).
Conversamos sobre tu situación y revisamos tu documentación.
Te ayudamos con la elaboración de la solicitud y los soportes requeridos.
Te representamos ante la autoridad competente.
Te guiamos hasta alcanzar el acuerdo y el cumplimiento del plan de pago.
Contar con asesoría especializada en insolvencia te permite recuperar el control de tus finanzas y enfocarte en un nuevo comienzo.
Durante el proceso, se detienen los procesos de cobro.
Buscamos acuerdos reales y sostenibles.
Diseñamos una propuesta viable y realista.
Te guiamos en cada etapa del proceso.
Las personas naturales no comerciantes y los pequeños comerciantes que cumplan los requisitos legales. Generalmente, deben tener dos o más obligaciones vencidas por más de 90 días frente a dos o más acreedores, o varios procesos de cobro en curso, y cumplir las condiciones de endeudamiento establecidas por la ley.
Una vez aceptada la solicitud de negociación de deudas, se suspenden los procesos de cobro y ejecución en curso y no pueden iniciarse nuevos, conforme a las condiciones legales. También se suspende la ejecución de medidas cautelares que aún no se hayan practicado completamente. Esto no significa que todos los embargos existentes se levanten automáticamente.
La etapa de negociación de deudas tiene una duración inicial de 60 días, contados desde que queda en firme la aceptación de la solicitud. Puede prorrogarse por 30 días adicionales y, para pequeños comerciantes, hasta por otros 90 días si se cumplen los requisitos legales. Las controversias judiciales pueden ampliar el tiempo total.
Principalmente, una relación de tus deudas y acreedores, información sobre tus ingresos, gastos y bienes, los procesos de cobro existentes y una propuesta de pago. Según tu situación, pueden requerirse certificados y documentos adicionales para presentar la solicitud.
Déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo para brindarte la mejor orientación.